El running, una fuente de vitalidad

El running es una práctica originada de la antigua Grecia, tiempo en el que la preparación física y el culto al cuerpo era fundamental para ocupar una posición política y económica privilegiada en la sociedad. Se solían organizar largos recorridos, para medir la fuerza y la velocidad de los hombres y, además, era implementada como técnica de preparación para las fuerzas militares de Esparta.

Una de las mejores formas de hacer ejercicio cardiovascular, es salir a correr. Esta práctica aeróbica, le facilita al cuerpo eliminar toxinas, grasa y calorías.

Aunque parece sencillo, la verdad es que requiere de constancia y la elaboración de una rutina que permita fijar pequeñas metas alcanzables, automotivación y rutas que permitan un escenario seguro, disfrutable y atractivo, pero, en definitiva, es un ejercicio muy completo que trabaja el cuerpo y la mente. Se puede practicar en cualquier edad y los beneficios son rápidos de evidenciar.

Ventajas

  1. Disminuye la obesidad o riesgos de contraerla
  2. Combate la ansiedad y estrés
  3. Mejora el sistema inmunológico
  4. Equilibra el metabolismo
  5. Previene enfermedades: respiratorias, diabetes, hipertensión, cáncer de mama, entre otras.
  6. Fortalece músculos y huesos
  7. Ayuda a la autoestima

Riesgos

Carlos Morantes, fisioterapeuta y profesor de la Universidad Central de Venezuela, señala las lesiones más comunes que suelen presentarse en quienes practican este deporte:

  1. Calambres
  2. Esguinces
  3. Fracturas
  4. Problemas cardiorespiratorios
  5. Artrosis

Para evitar estas complicaciones, el experto refiere la importancia del calentamiento, evitar superficies complejas como calles mal pavimentadas o caminos con mucha roca; no excederse en el esfuerzo ni en la duración del ejercicio; mantener contacto con el médico y nutricionista y usar indumentaria adecuada para facilitar el movimiento.

Recomendaciones

  1. Realiza un calentamiento previo: es fundamental incluir ejercicios aeróbicos y de estiramiento que permitan la preparación del cuerpo para movimiento. Se pueden realizar el tipo específico que consiste en enfocarse en cierta sección de los músculos que van a ser ejercitados. En este caso se pueden trabajar las piernas y la espalda.
  2. Calzado: escoger el calzado adecuado te puede ahorrar muchos dolores de cabeza e incluso lesiones. Vale la pena invertir tenis adecuados que aguante los impactos.
  3. Traza el recorrido previamente: reconocer la distancia que se va a recorrer, facilita el conocer el tiempo que te tomará, la energía que se requiere y el desgate que el cuerpo va a tener. Además, al escoger el territorio con anterioridad, se puede establecer el nivel de seguridad para la práctica. Nada de vías oscuras y tan solitarias.
  4. Hidratación: al saber tu ruta puedes ubicar más fácilmente los puntos de hidratación.
  5. Escoge tu Play List:  la música te brinda una compañía y marcar tu ritmo. Los ritmos y las letras en tu cabeza hacen más llevadero el camino y tu cerebro libera más dopamina, por lo tanto, tu energía se incrementa.
  6. Compañía: esta práctica potencia los rituales de interacción entre amigos, familia o pareja. Aunque se puede realizar solo, compartir estos espacios con personas queridas o cercanas, le brinda una experiencia emocional al deportista.
  7. Alimentación: todo entrenamiento requiere de una excelente alimentación para apalancar las exigencias físicas. Consume muchas frutas y verduras ricas en hierro, vitamina E y D; proteínas de carnes blancas como el pollo y el pescado; e incluye en tu dieta los jugos verdes y desintoxicantes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *