La revocatoria abre la agenda política de 2021

Por: Edgar Allan Niño Prato

Los procesos de solicitud de revocatoria del mandato en el país presentaron cifras que se deben mirar con lupa. Son 34 casos en los que figuran dos Alcaldes del Departamento Norte de Santander. Los municipios de Cúcuta y Ocaña son objeto de este mecanismo de la democracia para examinar desde la conciencia ciudadana si los burgomaestres han cumplido o no con su programa.

En el caso de Cúcuta se necesitan casi 33.000 firmas que equivalen al 40 % de los votos que obtuvo Jairo Yáñez en su elección. Si prospera el proceso luego de la verificación de la autenticidad de las firmas se convoca a las elecciones con las opciones de SI o NO, en la cuál debe existir por lo menos un 40% de los votos válidos de la anterior elección para que sea aprobada la revocatoria.

Pero más allá de la mecánica del proceso es la oportunidad para que los cucuteños realicen un examen de la actual gestión del Alcalde que tiene dos puntos prioritarios para ser juzgado en el marco de la posible revocatoria. El primero de ellos es la salud, su actuación durante la pandemia será clave demostrando con cifras que puede dar un buen manejo a la disciplina ciudadana, fortalecimiento de estrategias informativas sobre el proceso de vacunación y motivación de la participación ciudadana enfocado en la preservación de la vida. El segundo tiene que ver con las cifras de seguridad, la percepción ciudadana en éste tema no es la mejor, se esperan buenos resultados con el cambio de mando y su nueva estrategia en una ciudad donde no paran los casos de delincuencia.

Estos dos aspectos tienen un punto en común. La migración. Indudablemente las cifras de atención en salud y la delincuencia se ven incrementadas por la llegada de actores foráneos que necesitan atención médica y humanitaria, pero también arriban ciudadanos poco ejemplares que son fácil presa de las bandas delictivas en una ciudad que no ofrece muchas oportunidades de trabajo formal. El Gobierno Nacional debe poner freno a lo que ocurre en las trochas, generar oportunidades de empleo y alternativas para los municipios del área metropolitana que se han visto impactados por éste fenómeno.

El Alcalde también debe revisar lo que está pasando con el carrusel de funcionarios que renuncian con una periodicidad poco común, generando sensación de inestabilidad que se incrementa con desatinos informativos y falta de mayor cercanía con los medios de comunicación para dar información oportuna de su gestión. Esta situación ha cambiado un poco en los últimos meses con un Alcalde más activo en los medios, que se traduce en una mayor percepción ciudadana de liderazgo y acompañamiento.

 El primer mandatario de los cucuteños entrará a demostrar como ha defendido de la corrupción los dineros públicos, como ha generado niveles de participación de la comunidad con relación a la planeación y ejecución de las políticas públicas, como se ha atendido la educación y la cultura en el municipio, la tarea no es fácil pero las cifras y una excelente argumentación sobre su gestión serán fundamentales.

Finalmente, obras son amores y no buenas razones dirían algunos, tendrá que demostrar cual va a ser a corto y mediano plazo en lo que resta de su administración la inversión de los recursos en obras de infraestructura, su compromiso con el medio ambiente y la rehabilitación de sectores de interés ciudadano como la Avenida del Río, el Malecón y los sitios de turismo ciudadano en Atalaya, San Rafael y la terminación de obras inconclusas de la anterior administración.

La mejor forma de enfrentar un proceso de revocatoria es haciendo y cercano a sus ciudadanos.

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