“Los seres humanos vinimos a aprender y cada cual escoge cómo”

Cuando uno no tiene hijos y por alguna circunstancia exótica de la vida termina durante unos minutos cargando un bebé, la simple imagen de inmediato desata un comentario colectivo que no deja de asombrarme: “Te luce”.

La reacción masiva no me confronta, lo que me cuestiona es el encasillamiento mental automático en un deber ser que no aplica. Si a alguien admiro con fervor es a las madres, ellas enaltecen la existencia por el hecho de ceder la propia ante el bienestar de otro, lo cual es digno de respeto. No por eso todas las mujeres estamos destinadas y reacción masiva no me confronta, lo que me cuestiona es el encasillamiento mental automático en un deber ser que no aplica.

Foto: @luisegurrola / pelo y maquillaje: @ietyg / styling: @jorge.malave /
vestido: @andrespajon / accesorios con esmeralda: @jfjoyeros

Si a alguien admiro con fervor es a las madres, ellas enaltecen la existencia por el hecho de ceder la propia ante el bienestar de otro, lo cual es digno de respeto. No por eso todas las mujeres estamos destinadas y del reloj, el chulo de una casilla, el efecto de la presión social, la solución frente al temor a la soledad, ni un sueño romántico. Es una responsabilidad eterna, un vínculo inquebrantable, un amoroso peso, una inconmensurable entrega, un espejo, una lección y un libro en blanco que se escribe en conjunto. Los seres humanos vinimos a aprender y cada cual escoge cómo.

Es cierto que un bebé me luce, la energía infantil sana, la indefensión enternece y la dulzura doblega, pero prefiero que decoren sus días de esa manera quienes con consciencia y sensatez consideren que ese es el color que le quieren/ poner a su cuadro. Yo prefiero continuar con mis brazos sueltos en este boceto que dibujo a diario porque los trazos chuecos me resultan divertidos. La pregunta es: ¿Te luce tu vida?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *