Madres ACTIVA 2021

En este mes de las madres la Revista ACTIVA rinde un homenaje especial aquellas que, con esfuerzo, mucho amor y esperando en Dios, cada día cumplen esta loable labor de formar y ser el ejemplo de sus hijos y de quienes le rodean. Madres que a pesar de cualquier circunstancia de la vida han sabido levantarse para construir proyectos propios y vivir en felicidad, impulsando los sueños de los suyos.

Sara Moreno, Psicóloga a sus 89 años

Se considera una persona “conversadora”, y realmente, basta con acercarse unos segundos a Sara para notar la energía que transpira esta espontánea y bella mujer, quien a sus 89 años se graduó como Psicóloga, piensa seguir estudiando y creando negocios, que es lo que más disfruta.

0riunda de Ramiriquí (Boyacá), pero asentada en Cúcuta desde hace 50 años. Sara se alista para celebrar por partida triple lo que puede signifi car este 2021 en su vida: la llegada de sus 90, su título de pregrado y el aniversario de la institución que fundó hace medio siglo, el Instituto Colombo Británico.

Desde muy joven fue emprendedora y supo heredar muy bien el espíritu comerciante de su abuelo y su padre. Quizá Sara fue mucho más arriesgada y por eso ha tenido toda clase de negocios, hoteles, fábrica de confecciones, almacenes, colegios, y sigue soñando con más.

Tuvo 10 hijos, 18 nietos y 9 bisnietos; de todos ellos espera que estudien lo que más puedan y que creen con honradez sus propias empresas, porque como ella dice “hay que pensar en grande”.

Fue una mamá 100% perseverante. Estudió pedagogía en la Normal de Señoritas, en Villa de Leyva, pero se retiró porque no quería ejercer como profesora en veredas de Tunja; a finales de los 90, casi a sus 70 años, terminó la secundaria.

Sin ser bachiller fundó dos colegios, y por años, mantuvo almacenes en Ramiriquí, Tunja y Bucaramanga. Allí aplicó los conocimientos de modistería y sastrería que aprendió en un curso tomado durante uno de sus embarazos.

Lo “habladorcita” (como dice ella), le sirvió para negociar siempre, en sus tiempos con los proveedores de Coltejer, Fabricato, Colteamigos y otras empresas con las que conseguía las telas que también vendía y fabricaba sus diseños. Viajaba mucho a Bogotá y cada lunes se encargaba de dejar cortes listos para que las empleadas del taller continuaran el proceso. Estuvo en todo, y así ha sido siempre, porque dice que “mientras uno viva, uno debe producir”.

Por eso no dudó en estudiar su pregrado, piensa en especializarse, sueña con tener nuevamente su taller (del cual conserva maquinaria) y quizá, fundar una escuela gratis para gente mayor.

Adriana Serrano Navarro, la “Mamá manager” de la campeona María Camila Osorio

Con ojos de admiración y suspiros que entrecortan su relato, Adriana se refiere a los sueños que paso a paso han alcanzado Sebastián y María Camila, sus hijos, a quienes desde pequeños les inculcó el amor por el deporte, la fe en Dios y el trabajo constante.

Como hija de futbolista, de mamá basquetbolista, y esposa de jugador en del Cúcuta Deportivo, Adriana, quien también jugó baloncesto, no dudó en acudir al deporte para complementar la formación de sus hijos. El tenis llegó a la vida de María Camila a los 6 años, y el fútbol a la de Sebastián, desde muy chico.

Federer, Sharapova o Michael Jordan, eran la admiración de Adriana, pero nunca imaginó que en casa tendría a la segunda mejor tenista de Latinoamérica; reina de la Copa Colsanitas, una campeona del US Open Junior.

Ha sido la “mamá-manager” como dice Camila. Está siempre para ayudarles en lo que necesitan, para ser la voz de aliento y estar pendiente del entrenamiento invisible requerido en la recuperación del cuerpo, con la alimentación y el descanso. Reconoce que el tenis es una carrera muy solitaria, y con más razón siempre está para motivar a su hija y alcahuetearle, también.

“Mi mami al igual que mi familia lo son todo para mí”, dice la campeona. “Ella es risueña, tranquila, muy paciente con nosotros, y ha sido la mejor compañera de mi carrera”, complementa mientras asegura que cuando hay torneos fuera de casa y ella está, las cosas son más divertidas.

A diferencia del papá, Adriana hace parte de la “recocha” y se considera más relajada. “Él es más estricto. Yo complemento dándoles ánimo, recordándoles lo que han logrado y que cuando las cosas no salen hay que seguir trabajando”, manifiesta.

Generalmente, no ve los partidos; los nervios le ganan. Prefiere orar para que haya tranquilidad y para que todo salga bien. La emociona la determinación de su hija y espera en Dios para verla jugar con los top 10, “todo cuando él la tenga preparada”. Sabe que en Camila no habrá temor, y mientras tanto, los impulsa para que con los pies en las canchas y con alma de campeones sigan soñando.

Una mamá de planes y logros…Luisa Fernanda Portilla Barco

Sueños de región se han hecho realidad ante la mirada de esta mujer pamplonesa que cada día, dividiendo su tiempo en momentos de calidad, consolida proyectos mientras lleva en marcha el mejor de su vida: su familia.

Acompañada por su propio equipo conformado por sus hijos: Sebastián, de 17 años; Salomé, de 10, y su esposo Adrián Mora, esta mamá nortesantandereana ha sabido aprovechar sus capacidades de liderazgo.

El camino recorrido por Luisa durante sus 36 años, le ha permitido consolidar las cualidades que la caracterizan, y potencializar el perfil que hoy la ubica como Gestora Regional del Fondo Nacional de Turismo (FONTUR), representando a Santander y Norte de Santander.

De su mamá heredó lo trabajadora, y de la experiencia, ha quedado la capacidad para gerenciar proyectos y acompañarlos desde la formulación hasta su terminación.

En el sector salud, de construcción, educación y turismo, se ha desempeñado logrando resultados concretos, y es lo que la apasiona.

“Para mí hacer proyectos es un arte; toma tiempo, pero cuando se aprende, se disfruta. Eso me pasa desde que formulo el primer objetivo hasta el día en que ejecuto, termino y digo: aquí está el producto prometido”, precisa.

La oportunidad de construir región es lo que le llena a esta administradora de empresas, aunque tiene claro que desde lo espiritual y desde su alma hay algo más importante que mueve sus fibras: la felicidad de sus hijos.

“Yo trabajo cada día y pongo mi ladrillito para que ellos sean felices” manifiesta, mientras reconoce que el rol en la formación de ellos se basa en momentos buenos, pero no muchos. Viaja bastante y por eso son más de calidad que de cantidad. “Junto a mi esposo tratamos como familia hacer de la circunstancia un tema de entendimiento, y avanzamos bien” complementa.

Con su hijo Sebastián, el “eterno amor de su vida”, comparte una amistad y algo de deporte; con Salomé, su princesa, reina la complicidad y los ratos de peluquería. La familia es el complemento perfecto para esta mujer y mamá de sueños y metas.

Entre la innovación y los sueños de Nathaly Higuera…una madre que no se detiene

Emprendedora y perseverante, así es Nathaly Higuera, una madre cucuteña de 27 años, que no descarta oportunidad para poner cada aprendizaje de la vida en la ruta de sus sueños.

Del diseño al marketing, de la administración a las ventas… El camino no se detiene para esta mujer y mamá que aún en tiempo de pandemia decidió crear una empresa innovadora, bonita y en donde pudiera poner en marcha sus conocimientos.

BUFFALA Carnicería es el proyecto en el que junto a su esposo y por sus dos hijos, se levanta cada mañana. “Buff ala nació como una idea de negocio novedosa y que respondiera a lo que sabemos hacer. Siempre hemos trabajado con la ganadería y los productos cárnicos, y por eso iniciamos”, cuenta Nathaly, quien destaca el equipo que ha podido consolidar con su pareja, en donde él se encarga de la producción y la calidad del ganado, y ella, del área y comercial.

Nathaly es diseñadora de modas de profesión, y especialista en diseño de espacios comerciales y por ello, disfruta asumir otras tareas más allá de la administración del negocio-restaurante, involucrando su pasión por las artes, la creación y el diseño.

Es una mujer imparable. Sus compromisos los asume en paralelo con su rol como mamá de dos niños de 4 y 2 años. Reconoce que la experiencia de ser empresaria y madre no es fácil, pero con paciencia y mucha entrega lo ha logrado.

Se siente una mujer plena, completa, feliz, amada y las demostraciones de amor de sus hijos la llenan de satisfacción y de fuerzas para continuar.

Se considera una madre fuerte y perseverante, y así es como invita a todas las mujeres y mamás nortesantandereanas a seguir adelante como ella lo ha hecho.

Su camino no se detiene, y actualmente, Nathaly espera graduarse como chef de alta cocina para seguir aportando sus conocimientos en BUFFALA Carnicería, en donde con un equipo de profesionales 100% calificados comercializa productos cárnicos, pero también ofrece los mejores platos.

Con convicción dice a las madres de la región: “Ante las adversidades, nos levantamos. Aunque haya obstáculos y factores que nos impidan emprender, tenemos que ser fuertes y valernos por nosotras mismas. Siempre con la fe en Dios, y en la oración, saldremos adelante”.

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