¿Deberían afectar los hijos nuestra sexualidad?

El médico familiar John Geyman plantea dos fases iniciales en el ciclo de vida de la familia, la fase de matrimonio alusiva a la pareja conyugal y la fase de expansión dada al nacer del primer hijo y que da paso a la pareja parental. En lo que el doctor no profundizó en aquellas décadas del arraigado modelo de “familia americana perfecta”, fue justamente en el abismal cambio que ocurrirá en la pareja a nivel de intimidad sexual.

Como un chiste de humor negro del universo tenemos hijos a través del sexo, pero son estos quienes lo aniquilan. Entonces ya no nos coqueteamos, no
tenemos tiempo, estamos cansados, nos preocupa que nos oigan o peor aún que nos sorprendan. Tengamos claro: La sexualidad es la cereza del pastel en la relación de pareja, debe darse con consciencia y gusto genuino, no por cumplir con un “deber conyugal”.

Siempre les digo a las parejas: Si la familia es un sistema solar ustedes dos son el sol que le da vida al sistema y lo demás debe orbitar a su alrededor, incluyendo a los hijos. Los encuentros deben procurarse con inteligencia emocional en pareja, cada etapa de los retoños será un desafío para ajustar los encuentros.

Cuando son bebes reemplazando el tiempo en el celular por tiempo para descansar y/o estar juntos. Cuando están en la primera infancia explicándoles que papá y mamá necesitan tiempo solos para agrandar el amor, se cierra la puerta y ellos van aprendiendo que es un tiempo que respetar. Buscando quien los pueda cuidar en casa para que los padres tengan tiempo para disfrutar.

Las manifestaciones de afecto deben hacerse delante de ellos desde siempre para que las normalicen y las aprendan como una característica del afecto en pareja y no les extrañe en la adolescencia cuando ya saben qué es lo que ocurre tras la puerta cerrada.

En la bella película francesa “Amor”, la hija oía a sus padres amándose tras las puertas de su cuarto, y esto le daba la tranquilidad de que estaba protegida por el amor de los dos. ¿Acaso no quisiéramos que nuestros hijos aprendieran que la sexualidad es un puerto seguro de afecto y conexión entre papá y mamá?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *