Esta es una invitación simplemente a ser mejores personas

Y quiero hablarte como un hermano le habla a otro. Recordándote que somos hijos de un mismo Padre. Es una invitación a que nos despojemos de todos los roles que nos ha dado la vida. Despojémonos de la razón y volvamos a ser niños. Niños para abrir nuestra mente sana, limpia y sin información para que nuestro Padre nos invada con su único lenguaje: El amor. Dios es amor, y está en nosotros, y como niños nos pide que nos dejemos amar y que amemos sin condiciones.

En esta invitación a volver a lo básico dibujando nuestros sueños con la inocencia de un niño y sentir que el AMOR está por encima de todas aquellas condiciones mundanas que nos afectan y gobiernan nuestra mente arrebátanos silenciosamente la alegría y el derecho a ser felices con lo simple. Sin necesidad de tener la razón, ni con exigencias de cómo deben amarnos. Cuando hay solo AMOR, no puede haber, duda, ni odio, ni rencor.

Con AMOR, se perdona, se ama, se acepta; con AMOR somos instrumentos de paz, con AMOR reina la armonía y vivimos en frecuencia de alegría, y desde esa frecuencia nos llenamos de bondad, cariño, afecto, comprensión, respeto, tolerancia, generosidad y así vamos paso a paso encontrando el camino a la excelencia como persona.

Esta es la invitación; cierra tus ojos y permite a la fuerza de tu espíritu gobernar por un instante tus pensamientos y controlar tu mente para que fluya el inmenso AMOR que guardas en tu corazón y que ha sido siempre tu más grande virtud. Permítele a ese niño salir a jugar con la vida, reír y celebrar con alegría. Recobra tu esencia, abre tu corazón con la llave de la alegría y descarga ese baúl de emociones que te pesa con tantos pensamientos que te confunden. Cierra la ventana de la información externa y salte del ciclo de la queja, la crítica y la inconformidad. Cambia todas las exigencias por la gratitud y encontrarás miles de razones para ser feliz.

Disfruta la experiencia de amar a las personas como son, con sus defectos y su egoísmo. Te invito a que como niños nos subamos al árbol de la felicidad y en una rama tallemos nuestra promesa de llenarnos de AMOR. Vamos a dejar huella en este mundo llenándolo de paz.

Seamos portadores del virus de la alegría contagiando con abrazos y sonrisas a todo quien se cruce en nuestro camino. Es un juego, es el juego de la vida en vida. Vamos a jugar.

Yo invito

¡ Hakuna Matata !
@juanpapuchis
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