Cuando se piensa en alta cocina, suele relacionarse con ingredientes exóticos, como si esta únicamente perteneciera a un contexto internacional.
Y sí, la cocina en Cúcuta es cada vez más diversa y los sabores globales o de fusión se han hecho más lugar en las mesas, sin embargo, nuestra gastronomía es un tesoro que merece ser rescatado.
LIMITROFE, es un restaurante que llegó para recordarnos el valor de lo propio, para brindarnos una experiencia de alta cocina, pero al mismo tiempo ayudarnos a conectar en un bocado con aquellos sabores que nos transportan a nuestra niñez y nos unen en lo más profundo a nuestra tierra fronteriza.
El chef
Este concepto llega a nuestra mesa a través de Antonio Monsalve, chef colombo-venezolano nacido en San Cristóbal, Venezuela, pero con raíces en el Gran Santander. Después de titularse, viajó a Europa donde trabajó en alta cocina, experiencia que lo cautivó por completo y le permitió desenvolverse en técnicas modernas que hoy aplica en LIMITROFE.

En su regreso a Latinoamérica, trabajó junto a figuras reconocidas como los hermanos Rush, se desempeñó como jefe ejecutivo de un grupo de restaurantes en Panamá y ahora, cumple junto a su familia el sueño pendiente de tener su propio restaurante.
LIMITROFE
Su nombre refleja esa identidad de alguien que crece bajo el cielo de dos países, un sentimiento de hermandad de quien pertenece a la frontera. “Es un guiño a todo lo que somos y a la diversidad de aquí de la región. Somos de allá, somos de acá”, describe el chef Antonio.
Desde ese amor por la tierra nació su concepto, alineado con la cocina contemporánea, pero con el propósito principal de rescatar y dar protagonismo al producto local. “Lo hacemos inspirándonos en recetas tradicionales, pero siempre desde el respeto y enalteciéndolo con buenas técnicas”, revela.
Sabores de la tierra
Cabrito, bagre y sobrebarriga son emblemas de nuestra gastronomía. LIMITROFE los honra y los eleva a otro nivel, llevando nuestra tradición a la alta cocina.
“Al cabrito lo curamos en hierbas aromáticas, sal, panela por 24 horas para que los sabores se concentren muchísimo más”. Este es solo uno de los pasos que dan vida a su propuesta.
Materia prima excepcional, proveniente de productores de la región, lo que traduce en un producto fresco; técnicas avanzadas de preparación, junto a una presentación creativa convergen para dar como resultado una carta muy variada con notas familiares como curuba, arracacha, cerdo, aguacate, yuca, papa criolla, entre otras. “Son sabores muy conocidos, en presentaciones técnicas muy diferentes”, detalla.
Una de sus entradas es jamón de bagre, elaborado con uno de los pescados de agua dulce más tradicionales de Norte de Santander.


La experiencia
“Los comensales llegan buscando algo que ya conocen, pero trato de sacarlos un poco de la zona de confort. Les explico personalmente todo el trasfondo que hay en el plato, porque siempre hay un motivo de porqué ese plato está en la mesa”, cuenta el chef Antonio, quien se ha propuesto abrir la mente de sus visitantes.
Dentro de los diferentes espacios que ofrece el restaurante, hay uno que despierta aún más la curiosidad: la zona de cocina abierta. Allí, los comensales desde sus mesas pueden ver toda la magia de la cocina y ser testigos de la variedad de técnicas culinarias, sin ningún tipo de tabú.
¿Qué deseo de Navidad pediría para la región?
Progreso. Que todos los gremios se unan y hagamos propuestas interesantes que al final enaltezcan la ciudad.
Horario: Martes a sábado de 12:00 m a 10:30 p.m., domingos de 12:00 m a 5:00 p.m.
Menú tardeo: 3:00 p.m. a 7:00 p.m.
Instagram @limitroferest
TikTok @limitrofe6
Instagram Chef Antonio Monsalve @antoniojm92





