Desde un lugar hecho de cuidado, compañía y guía, Cecilia Soler ha vivido su maternidad. Después de formar a sus tres hijos, ese amor se transformó en servicio y durante 12 años como gestora social ha abrazado a las familias nortesantandereanas, con la sensibilidad de una madre conectada profundamente con su región.
Entrevista con Revista ACTIVA
Revista ACTIVA: ¿Qué significa para ti vivir simultáneamente los roles de mujer, mamá y gestora social del departamento?
Cecilia Soler: Como mujer, reconozco mi capacidad de liderazgo, resiliencia y empatía para transformar realidades. Como mamá, encuentro mi mayor motivación en el cuidado, el ejemplo y la construcción de un mejor futuro, no solo para mis hijos, sino también para todas las familias del territorio.
Y como gestora social, entiendo que mi labor va más allá de ejecutar proyectos: implica escuchar, conectar con las comunidades y trabajar con vocación para generar oportunidades reales de bienestar y desarrollo.
R.A.: ¿Cómo te cambió el ser mamá?
C.S.: Me ha transformado profundamente; ha sido una experiencia maravillosa y bendecida. Me ha enseñado a amar de una manera más amplia, a ser más fuerte, más paciente y a ver la vida con un propósito más claro.
R.A.: ¿Cómo te ves reflejada en tus hijos?
C.S.: Mis hijos y mis nietas son el regalo más hermoso que me ha dado Dios… Hoy siento que hice un gran trabajo: ver a Paola entregada a sus hijas me llena de orgullo y tranquilidad.
Angie, con su corazón solidario y siempre dispuesta a servir, refleja los valores que sembramos en casa. Y mi hijo Pipe, inteligente, respetuoso y con principios firmes, es otra muestra de ese amor y dedicación.
R.A.: ¿Cómo afianzan el lazo madre e hijos?
C.S.: Valoramos mucho las reuniones familiares, porque son espacios donde compartimos, conversamos y fortalecemos nuestro amor. También procuramos pasar tiempo de calidad juntos… Son esas pequeñas acciones del día a día las que construyen vínculos fuertes y duraderos.
R.A.: Si pudieras darles un solo consejo para la vida, ¿cuál sería?
C.S.: Que nunca pierdan sus valores. Que actúen siempre con amor, respeto y honestidad, porque eso es lo que realmente define a una persona y abre los caminos correctos, incluso en los momentos más difíciles.
R.A.: ¿Qué metas te has propuesto?
C.S.: Trato de disfrutar cada día desde mi labor social, encontrando en el servicio una gran motivación. Poder ayudar a los niños y a las mamitas para que tengan una vida más tranquila y con mayores oportunidades me llena el corazón… Sé que con pequeñas acciones podemos generar grandes cambios.
Cecilia recomienda un plato regional: Cabrito o rampuchada.



