Entre el 11 de junio y el 19 de julio la pasión por el fútbol estará a flor de piel. Después de Catar 2022 un encuentro en el que ‘la sele’ estuvo ausente, hay hambre de victoria en esta nueva cita mundialista.
Como parte del Grupo K, la tricolor enfrentará a Uzbekistán, República Democrática del Congo y Portugal. Conoce un poco más de cerca la cultura de nuestros rivales:
Uzbekistán
El país asiático, tiene como capital Taskent. Su idioma oficial es el uzbeko, una lengua túrquica. Su encanto radica en que posee algunas de las ciudades más antiguas del mundo (con más de 2.000 años de antigüedad), lo que se refleja en su construcción ancestral en adobe y azulejos. Adornado por desiertos, cañones y lagos, es también un destino para el senderismo.
La vestimenta es de tipo conservadora especialmente al momento de visitar sus diferentes mezquitas. Su gastronomía se basa en carnes, arroz, verduras y cereales, abundan también los frutos secos, el té y las especias de todo tipo presentes en los típicos bazares tan llenos de vida. Como plato insignia se encuentra el pilaf o plov, compuesto por arroz, zanahoria, uvas pasas y carne estofada, ingredientes que son cocinados con grasa de oveja.
República Democrática del Congo
Es el segundo país más grande de África y allí se alberga parte del segundo mayor bosque tropical del mundo, la cuenca del Congo. Por su naturaleza casi intacta es un mosaico de ríos, bosques, sabanas y pantanos donde viven gorilas, elefantes y búfalos, razón por la cual la aventura y exploración son los principales objetivos de los turistas. Reservas y parques naturales son escenarios para hacer avistamiento de animales salvajes, al igual que el santuario de bonobos o chimpancés pigmeos.
Muchos grupos étnicos conservan sus rituales y su tradición musical; la rumba congoleña, es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Sabores conocidos como la yuca, el plátano, el arroz y el pescado hacer parte de sus platillos como el pondu, un estofado de hojas de yuca inconfundible de la zona.
Portugal
Ubicado en Europa, los azulejos en las fachadas son parte de la identidad del país, además de la hipnotizante arquitectura manuelina que combina elementos góticos con renacentistas. Dentro de ella destacan La Torre de Belém ubicada en la capital, Lisboa, o el centro histórico de Oporto caracterizado por un tejido urbano medieval declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO. Atrae turistas por sus playas con olas perfectas para el surf y termales para el descanso, pero tal vez la imagen más característica del país es su tranvía.
En cuanto a su tradición culinaria, es mediterránea y el bacalao se considera el plato emblema con centenares de preparaciones. Como postre no pueden faltar los pasteles de Belém, rellenos con crema caramelizada. Uno de sus productos de exportación es el reconocido vino de Oporto.



