Una decisión relacionada con la divulgación no autorizada de la historia de una víctima de violencia de género llevó al alto tribunal a pedirle al Congreso y al Gobierno establecer un marco específico para creadores de contenido.
La forma en que los influencers y creadores de contenido manejan información privada de otras personas podría entrar en una nueva etapa en Colombia. La Corte Constitucional hizo un llamado al Congreso de la República y al Gobierno para avanzar en la creación de reglas que establezcan con mayor claridad cuáles son los derechos, deberes y responsabilidades de quienes producen contenido para plataformas digitales.
La decisión surgió a partir de la Sentencia T-241 de 2026, estudiada por la Sala Sexta de Revisión del alto tribunal. El caso puso sobre la mesa una discusión que cada vez cobra mayor importancia:
“¿Hasta dónde llega la libertad de expresión de un creador de contenido cuando involucra la intimidad y la imagen de otra persona?”
Una historia personal que terminó en la Corte
El caso fue protagonizado por una mujer identificada como “Mariana”, nombre utilizado para proteger su identidad. En 2020 fue víctima de un grave episodio de violencia de género cometido por su expareja, que le dejó importantes consecuencias físicas y psicológicas.
Tiempo después, Mariana decidió contar parte de lo ocurrido durante una entrevista en un pódcast conducido por una creadora de contenido identificada como “Diana”.
Sin embargo, de acuerdo con la Corte, el contenido terminó siendo publicado y permaneció disponible durante más de un año sin que existiera un consentimiento previo, libre e informado para su divulgación. La mujer posteriormente pidió que el material fuera retirado, además de solicitar el reconocimiento de beneficios económicos derivados de su difusión y unas disculpas públicas.
El caso terminó ante la Corte Constitucional, que determinó que se habían afectado sus derechos fundamentales a la intimidad y a la propia imagen.
El consentimiento es clave
Uno de los principales puntos establecidos por el tribunal tiene que ver con la autorización que debe existir cuando se divulga información privada o se utiliza la imagen de una persona.
Según el fallo, el consentimiento debe cumplir tres características:
- Informado: la persona debe conocer qué implica entregar su autorización y cómo podría utilizarse el contenido.
- Libre: la decisión debe tomarse sin presiones ni condicionamientos.
- Previo: la autorización debe existir antes de producir o publicar el material.
La Corte también recordó que, como regla general, el consentimiento puede ser revocado por quien lo otorgó.
¿Esto significa que los influencers tendrán una nueva ley?
No de manera inmediata. La Corte no creó una ley específica para influencers, pero sí hizo un llamado al Congreso y al Gobierno para que trabajen en una regulación que establezca con mayor precisión las responsabilidades de los creadores de contenido en Colombia.
El reto, según el sentido del pronunciamiento, será encontrar un equilibrio entre la libertad de expresión y los derechos fundamentales de quienes aparecen o son mencionados en esos contenidos.


