Exitoso empresario y productor de eventos cucuteño. Diomar García ha sido el artífice de eventos musicales de talla internacional para Colombia: Karol G, Bad Bunny y J Balvin son algunos de ellos.
Se inició como promotor de fiestas en discotecas hasta llegar a ser director general de DG Eventos. “Desde muy joven entendí que los grandes sueños se construyen con disciplina y determinación”, cuenta. Este año, fue reconocido por Forbes como uno de los 137 colombianos que están actualizando Colombia, “ha transformado el ecosistema cultural y de eventos en Colombia”; detalla el medio.
Detrás de sus logros, la principal motivación ha sido ser el mejor ejemplo para sus hijos: Andrea Paola (40), Priscilla (37), Sebastián (29), Santiago (18) y Sara (15).
Entrevista con Revista ACTIVA
Revista ACTIVA: Para usted, ¿qué significa ser padre?
Diomar García: Es el mayor privilegio y la mayor
responsabilidad que puede tener un ser humano. Significa acompañar,
orientar, inspirar y amar incondicionalmente.
R.A.: ¿Cómo logra mantener un vínculo sano?
D.G.: Creo que la clave está en la comunicación, el
respeto y la confianza. Aunque mi trabajo exige mucho tiempo y
dedicación, procuro estar presente en los momentos importantes de sus
vidas. Escucharlos, respetar sus decisiones y demostrarles mi apoyo ha
sido fundamental.
R.A.: ¿Qué tiene en común con sus hijos?
D.G.: La honestidad, responsabilidad, perseverancia y
el deseo de salir adelante. Cada uno tiene una personalidad única y ha
elegido su propio camino, pero me llena de orgullo ver que comparten
el espíritu de lucha y la capacidad de enfrentar los retos con
determinación.
R.A.: ¿Qué legado espera dejarles?
D.G.: El ejemplo de que el éxito verdadero se
construye con trabajo, disciplina, palabra y respeto por los demás.
Más allá de cualquier logro empresarial, deseo que recuerden que nunca
hay que rendirse ante las dificultades y que los valores siempre serán
el patrimonio más importante.
“La familia es el motor que impulsa todos mis sueños. Los éxitos profesionales son importantes, pero nada se compara con el orgullo de ver crecer a los hijos, acompañarlos en sus decisiones y saber que, más allá de cualquier logro, siempre tendrán en su padre un apoyo incondicional.”



