A menos de un mes de su muerte, un tribunal de Tennessee impuso una orden de restricción contra Bryan Seaver, sobrino de la cantante.
La muerte de Dolly Parton vuelve a estar en el centro de la atención. Esta vez, por un conflicto legal que involucra a Bryan Seaver, sobrino de la artista y quien estuvo a cargo de la seguridad de sus propiedades.
Según documentos presentados ante un tribunal de Tennessee, Danny Nozell, representante de larga trayectoria de Parton y encargado de la entidad que administra parte de su legado, solicitó una orden de restricción contra Seaver y su empresa de seguridad.
La solicitud señala que el sobrino habría enviado mensajes considerados intimidatorios a empleados, abogados y socios comerciales. Tras revisar el caso, un juez concedió temporalmente la medida y le prohibió comunicarse con personas vinculadas a la administración del legado de la cantante.
El sobrino niega las acusaciones
Seaver rechazó los señalamientos y aseguró, en declaraciones a medios estadounidenses, que sus mensajes fueron sacados de contexto y presentados como amenazas.
El conflicto también generó rumores sobre una supuesta pelea familiar por la herencia de Dolly. Sin embargo, sus hermanas Freida y Stella Parton negaron que exista una disputa por los bienes de la cantante y aseguraron que la familia permanece unida durante el duelo.
Por ahora, la orden de restricción es temporal y el proceso judicial continúa.


